Por primera vez en la historia del Clásico Mundial de Béisbol, Estados Unidos y República Dominicana se encontraron en un diamante y lo que ofrecieron fue un verdadero clásico.
Con un boleto directo en juego para la serie semifinal, las dos novenas se enfrascaron en un extraordinario duelo de pitcheo que al final se decidió a favor de la escuadra dominicana por 3-1 ante el delirio de un públicó que en su mayoría vino a apoyarlos en el Marlins Park.