sábado, 3 de septiembre de 2011

¿Por qué sufro claustrofobia?


Nota de Salud
"Las personas con más niveles de claustrofobia tienen un sentido exagerado del espacio
Las personas cuya burbuja de espacio libre, a la que denominamos "espacio personal", es demasiado grande, prolongándose más allá del alcance máximo de sus manos con los brazos extendidos, son más propensas a experimentar el miedo a los espacios cerrados.
Los ascensores, las cabinas de los aviones, los aparatos de resonancia magnética, los túneles, los cuartos pequeños e incluso las puertas giratorias... La lista de lugares que desencadenan la ansiedad y el pavor en las personas con claustrofobia es larga y bien conocida por los psicólogos y psiquiatras que lidian con este temor irracional.
También son conocidas las consecuencias de este miedo persistente, anormal e injustificado a permanecer en un espacio cerrado, que sufre entre un dos y un cinco por ciento de la población, y que va desde el estancamiento profesional y laboral o un deterioro de la vida social, familiar y amorosa, hasta un persistente malestar y sensación de parálisis vital.
Ello se debe a que el claustrofóbico evita muchas situaciones y lugares, y en consecuencia infinidad de situaciones y oportunidades que le permitirían sentirse bien y prosperar.
Pero lo que hasta ahora se desconocía -y acaba de desvelar una investigación estadounidense- son los mecanismos más íntimos de esta fobia que algunos afectados describen como una “sensación de estar atrapados sin una salida”, otros como un “miedo desesperante a no poder respirar” o la amenazante impresión de “el techo y las paredes se te vienen encima”.
El equipo de investigadores de la doctora Stella Lourenco (Universidad Emory, Estados Unidos) y Matthew Longo (Universidad de Londres, Reino Unido) han constatado que las personas que sienten más claustrofobia tienen una percepción exacerbada del espacio cercano que les rodea. Todavía ignoran si la distorsión en la percepción conduce al miedo, o a la inversa.
Según parece, todas las personas mueven dentro de una imaginaria burbuja de protección denominada 'espacio cercano' o 'espacio personal', cuyo tamaño difiere según las personas.
Según este estudio, en el que han participado 35 estudiantes de entre 18 y 33 años a quienes se sometió a pruebas para determinar su percepción del espacio y a un cuestionario para diagnosticar su posible claustrofobia, aquellos individuos que proyectan su espacio personal mucho más allá de su cuerpo son más proclives al miedo claustrofóbico.
María Jesús RibasE F E -REPORTAJES.
"Las personas con más niveles de claustrofobia tienen un sentido exagerado del espacio que les rodea", explica el doctor Matthew Longo, del Departamento de Ciencias Psicológicas de la Universidad de Londres
Un equipo de investigadores de las universidades de Emory (EE.UU.) y de Londres (Reino Unido) han constatado que las personas que sienten más claustrofobia tienen una percepción exacerbada del espacio cercano que les rodea. Aunque ignoran si la distorsión en la percepción conduce al miedo, o a la inversa.
Los claustrofóbicos se niegan en muchos casos a someterse a una resonancia magnéticas, prueba diagnóstica que requiere inmovilidad absoluta durante al menos 20 minutos en un espacio muy reducido.



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