Autor Willy Matos Medina.
Me levante en la mañana un viernes 10 de febrero del año 2012, Hice mis actividades cotidianas, hasta que llegó la hora del almuerzo. Ese día tenía clases de 2:00 a 4:00 de la tarde en la universidad, solo tenia el pasaje de ida, me faltaba el de regresar a mi casa.
Salí más o menos a la 1: 30 pm y llegue a la academia más tardar a las 2: 20 de la tarde. Llegué y salude a mis compañeros cortésmente. Encontré un amigo y compañero de otras asignaturas lo llamo y le digo al oído, oye vine hoy solo con un pasaje me falta el de irme a mi casa, el me dijo “yo estoy en la misma situación que tú”.
llegó el maestro como esos de las 3 de la tarde, dió su clase normal y terminó a las 4. Nos fuimos una compañera y yo, no me atreví a pedirle dinero por que me da mucha vergüenza hacer eso.
Para no cansarlos me despido de la compañera, me siento un rato a pensar que voy hacer si no tengo pasaje para irme a mi casa. No lo pensé dos veces y me fui por donde más cerca me saliera y llegue más rápido a casa.
Me fui por la puerta de la Máximo Gómez, y Salí a la avenida Jorge Washington, que me condujo a la avenida independencia.
En ese momento me acompañaba Dios y mi celular escuchando mi emisora favorita hit 92, estaban dando un programa de bachata que tanto me gusta y me entretuve hasta llegar a mi destino.
Voy caminando sin darle mente a nada, esperando que el tiempo pase para llegar a mi casa.
Por fin llegué al parque independencia todo sudado. Me senté por 5 minutos no ha descansar, por que descansaré mucho cuando me muera. Me refresqué un poco, seguí mi camino por la calle el conde.
Caminando por el conde iba observando las personas que venían frente ami. Me encontré con un buen amigo y su novia, nos detuvimos y hablamos como por 5 minutos.
Seguí mi camino, llegué al parque Colón, ahí me encontré con uno de mis hermanos, el segundo de nosotros. Me vio que vengo con mi carpeta de estudios y me pregunta de ¿donde vengo? Hasta la pregunta es tonta.
Es lo mismo que yo te vea con un uniforme de jugar pelota y te pregunte ¿Dé donde vienes o para dónde vas?
Sigo mi camino, minutos después decido detenerme en la plaza España, veo una doña leyendo periódico y la saludo. Descanse en la plaza como 5 minutos.
Seguí mi camino, me fui por el Alcazar, baje los escalones y crucé por la puerta de San Diego, cruce la calle. Por cierto me encontré con un joven que también iba para mi barrio Villa Duarte, Hablamos muchas cosas de ejercicios. Me dijo “que el trabaja por el conde y que no paga pasaje”. “También que Pasa todos los días el puente flotante”. Entonces después le conté que vine caminando desde la universidad.
Cruzamos el puente flotante, llegamos al barrio, él se despidió de mi, respire hondo por que llegué a mi casa.
Ya en casa encuentro a mi papá leyendo la prensa, mi mamá en oficio y mi hermano gemelo viendo la TV.
Les dije: a todos que vine caminando desde la universidad, ningunos se sorprendieron por que yo lo había hecho anteriormente.
En semestres anteriores lo hice en par de ocasiones y no me arrepiento. Si tengo que volver hacerlo por cumplir mis sueños lo Haré.
Me sentí con tanto ánimo que me fui a hacer ejercicios después de haber caminado tantos kilómetros.
Dios me llena de energía y fuerza para lograr cada cosa que me dispongo y a cumplir mis sueños y deseos.
Hay gente que creen que caminar tantos kilómetros, es una cosa de otro mundo. Los que ellos no saben es que la necesidad te conduce a hacer cosas que ni uno mismo se imagina.
Cosas más fuertes y peores que esas me han pasado y nunca me he detenido, siempre sigo el trayecto para cumplir mis sueños.

No hay comentarios:
Publicar un comentario