"La reciente matanza de Hula, donde han perdido la vida un centenar de personas, entre ellas numerosos niños, aflige y preocupa profundamente al Santo Padre a toda la comunidad católica y a la internacional, que ha condenado unánimemente lo sucedido", dijo Lombardi.
Benedicto XVI, precisó el portavoz en un comunicado, renueva su llamamiento para que cese "cualquier forma de violencia".
La Santa Sede exhorta -agregó Lombardi- a las partes interesadas y a toda la comunidad internacional "a no ahorrar esfuerzos para resolver la crisis mediante el diálogo y la reconciliación".
"También los líderes y los creyentes de las diferentes religiones con sus plegarias y colaboración mutua están llamados a promover la anhelada paz, para el bien de toda la población", concluyó Lombardi. EFE
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